ANÁLISIS GUÍADO
TEXTO 1
MUJERES AFGANAS
Marta Robles
Publicado en La Gaceta
de Salamanca
17 de Agosto 2021
Las mujeres afganas son como las demás. Tienen el mismo
corazón y las mismas ganas de amar y ser amadas. Solo su suerte es diferente.
Han nacido en un país que las condena desde el mismo momento en el que nacen.
No pueden estudiar, hacer deporte, hacerse fotos, llevar pantalones, viajar en
autobús… Ni siquiera pueden reírse o dejar que un extraño escuche su voz. Su
vida no es vida tras esos burkas que son cárceles y si no tienen marido o se
quedan viudas su existencia está condenada a una caridad en la calle sin
lavarse o cambiarse de ropa jamás.
Señalo solo alguna de esas treinta prohibiciones “solo para
mujeres”, que han de unirse a las del propio país, al que le está vedado
divertirse, cantar, ver películas, celebrar el año nuevo y hasta echar a volar
las cometas. Durante un tiempo de espejismo, algunas cosas cambiaron y pareció
que existía luz al final del camino; pero tras años de intentos americanos,
británicos y soviéticos, los talibán, esos fanáticos religiosos que no han
avanzado desde la Edad media, se han acabado imponiendo de nuevo.
Sentir que el mundo entero es incapaz de poner freno a la
barbarie de un país subraya nuestra propia fragilidad. Esa que se acrecienta
con el fanatismo religioso al que habría que poner freno como fuese. Algunos
pensarán que hay que respetar las creencias de todos y su modo de vida; pero yo
creo que solo hay que hacerlo en tanto en cuanto respeten los derechos humanos
y la dignidad, por supuesto, independientemente del sexo. Jamás diría que hay
que ir en contra del Islám, pero el fanatismo islámico debería de ser
rotundamente erradicado, como el de cualquier otra religión. Para mantener a
salvo a la humanidad y sobre todo a las mujeres, a las que cualquier vaivén de
la historia o cualquier crisis, nos hace retroceder, sin remedio.
Es imposible pretender
que se puedan aceptar determinadas costumbres o prácticas que van en contra de
los derechos de las mujeres, pensando que, aunque las releguen a un segundo
plano de la sociedad, son respetables. No lo son. Y quienes se las imponen,
tampoco. Y si no las podemos frenar en Afganistán (que esperemos que haya algún
modo de hacerlo, aunque no parece que vaya a ser fácil) tenemos que intentar que no invadan esos otros territorios donde
tanto nos ha costado ir conquistando,
poco a poco la libertad. ¿Alguien lo quiere discutir?
Pregunta de orientación
Discuta ¿De qué manera la autora transmite sus convicciones sobre cultura y trato de la mujer?
TEXTO 2
Pregunta de orientaciónDiscuta ¿De qué manera y con qué propósito en el texto se utilizan los valores culturales de la sociedad actual sobre la mujer y la edad?